Hábitos saludables para cuidar las defensas en otoño
Con la llegada del otoño, nuestros horarios y hábitos cambian y empezamos a prestar más atención al cuidado de nuestras defensas. Dormir bien, mantener una alimentación variada y seguir activos son pequeños gestos que forman parte de un estilo de vida saludable. No se trata de buscar soluciones extraordinarias, sino de cuidar aquellas rutinas que repetimos cada día. Descubre qué hábitos para cuidar las defensas en otoño puedes incorporar de forma sencilla a tu día a día.
Tus defensas también agradecen una buena rutina
No existe un único hábito que determine cómo funciona nuestro sistema inmunitario. Nuestro organismo es complejo y en él intervienen numerosos factores.
Por eso resulta más útil centrarnos en un conjunto de hábitos saludables que podamos mantener en el tiempo.
Mantén una rutina de descanso regular
Dormir forma parte de nuestras necesidades básicas y es importante para el funcionamiento normal del organismo.
El otoño puede ser un buen momento para recuperar horarios más regulares después de los meses de verano.
Intenta mantener cierta estabilidad en las horas de acostarte y levantarte y reserva los últimos momentos del día para actividades más tranquilas.
Apuesta por una alimentación variada
No necesitamos buscar un alimento concreto al que atribuir propiedades extraordinarias.
Una alimentación variada nos permite obtener diferentes nutrientes y debería incluir habitualmente frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y otras fuentes de nutrientes dentro de una dieta equilibrada.
Además, el otoño ofrece una gran variedad de alimentos de temporada que podemos incorporar a nuestras comidas.
Sigue moviéndote aunque bajen las temperaturas
Cuando empieza a hacer frío podemos reducir nuestra actividad sin apenas darnos cuenta.
Mantener una vida activa forma parte de un estilo de vida saludable. Como vimos al hablar de cómo mantener la movilidad cuando bajan las temperaturas, pequeños gestos cotidianos pueden ayudarnos a seguir activos también durante el otoño.
Caminar, realizar alguna actividad física que nos guste o simplemente aprovechar diferentes momentos del día para movernos son formas sencillas de evitar que la llegada del otoño nos vuelva excesivamente sedentarios.
Reserva también tiempo para descansar
Una agenda llena desde primera hora hasta la noche no siempre es sinónimo de aprovechar mejor el día.
Intercalar momentos de actividad con pequeñas pausas puede ayudarnos a mantener una rutina más equilibrada.
Descansar, desconectar de las pantallas durante un rato o simplemente disfrutar de una actividad tranquila también forma parte del autocuidado.
No necesitas cambiar todos tus hábitos a la vez
Cuando queremos cuidarnos más es fácil elaborar una larga lista de cosas que deberíamos empezar a hacer.
Pero una buena rutina no se construye necesariamente de un día para otro.
Puede ser más sencillo elegir primero un pequeño hábito que puedas mantener: acostarte a una hora más regular, recuperar tu paseo diario o introducir algo más de variedad en tus comidas.
Cuando ese hábito forme parte de tu rutina, podrás trabajar en el siguiente.
Cuidarte en otoño empieza por lo que haces cada día
El cambio de estación puede servirnos como recordatorio para prestar algo más de atención a nuestros hábitos.
No necesitamos esperar a encontrarnos mal para empezar a cuidarnos ni buscar soluciones extraordinarias.
Una alimentación variada, descanso suficiente, actividad física y unas rutinas equilibradas forman parte de un estilo de vida saludable durante todo el año.
Este otoño, empieza por cuidar un poco mejor aquello que haces cada día.




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