Pedimol, Que es y para qué Sirve

Ya en tiempos prehistóricos el ser humano utilizaba plantas medicinales como remedio para un gran número de dolencias, no vayamos a creer que las hemos inventado ahora.

La diferencia es que en tiempos antiguos había que recurrir a chamanes y brujos para que prepararan estos remedios balsámicos y ahora tenemos el lujo de poder adquirirlos en cómodos y económicos envases que nos permiten aliviar las molestias o dolores de nuestro cuerpo desde la comodidad del sofá (este sí que es un gran invento que nos envidiarían los hombres de las cavernas).


Pedimol es un bálsamo de planta medicinal perfecto para tratar diferentes problemas, como el dolor de las articulaciones o el síndrome de las piernas inquietas. La aplicación de este refrescante gel en masajes y sesiones de reflexología en pies y manos es de gran ayuda para personas que, ya sea por las dolencias fruto del paso de los años o, simplemente, por el machaque que nos mete el vertiginoso ritmo de vida de la sociedad actual.

La esencia de las hierbas y plantas medicinales son sus aceites, que por eso reciben el nombre de aceites esenciales. Son estos la principal base de la composición del Pedimol. Además de sus efectos balsámicos, este gel original de la marca Frohne presenta la ventaja de no resecar la piel después de su uso y de dejarte un fresco y revitalizador aroma durante muchas horas.

¿Cuándo utilizar Pedimol?

Cualquier momento del día es bueno para aplicarte Pedimol, ya sea después de una intensa jornada laboral, hayan sido tus tareas físicas o intelectuales (estas últimas pueden llegar a agotar nuestro organismo incluso más que los trabajos de fuerza), en el momento de levantarte, para que te llene de energía con la que afrontar los retos que tienes por delante o, incluso, después de haberte dado una relajante sesión de sauna, cuando tus poros se encuentran más abiertos y proclives a absorber los numerosos nutrientes del gel y que te servirá para potenciar los habituales beneficios de la sauna.

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El uso de Pedimol en todas las partes de nuestro cuerpo, desde las extremidades hasta el tronco, es algo que se lleva realizando desde hace más de 60 años en los más variados lugares, desde los propios hogares hasta centros deportivos y de masajes, institutos de belleza y residencias de ancianos.

Los componentes del Pedimol

Pedimol es la suma de sus partes, y hay que reconocer que son unas partes estupendas para tu cuerpo. Cualquier aceite esencial de plantas medicinales tiene sus propios beneficios para la piel y los músculos, pero este refrescante gel no se conforma con uno solo; en su composición se encuentran algunos de los más utilizados con fines terapéuticos, como el aceite esencial de bergamota, de lavanda, de agujas de abeto, de menta, de eucalipto y de limoncillo.

Aplicar estos aceites en tu cuerpo te ayuda a aliviar dolores musculares y articulares, a eliminar los problemas derivados del síndrome de piernas inquietas que tanto entorpecen tu sueño, a mejorar la firmeza y la elasticidad de tu piel, a estimular la micro circulación de la sangre e incluso a combatir la antiestética celulitis.

Las propiedades aromáticas de los aceites esenciales no solo son un regalo para nuestros sentidos, también tienen una incidencia directa en nuestra salud al ser unos poderosos activadores del sistema límbico, que es el encargado de regular nuestras emociones, entre otras funciones.

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No en vano la aroma terapia se ha convertido en las últimas décadas en una de las formas de medicina alternativa más populares por sus extraordinarios efectos en nuestra salud, aliviando el dolor, potenciando nuestras defensas, reduciendo el estrés, previniendo la ansiedad y la depresión y ayudándonos a dormir como auténticos ángeles.

Los principales aceites esenciales que componen el Pedimol suman sus saludables propiedades para convertirlo en uno de los remedios balsámicos más completos. Veamos algunos de ellos.

Aceite esencial de menta

El aceite de menta es un estupendo tónico, analgésico y antiinflamatorio, con unas excelentes propiedades estimulantes y descongestivas. Su aplicación está muy recomendada para personas de pieles grasas, las más proclives a padecer acné y celulitis. Para estos problemas la menta es mano de santo.

Por otro lado, es un aceite muy refrescante, ideal para su uso después de excesivas sesiones de sol, y su aroma es de los más reconocibles y apreciados, una auténtica delicia para el olfato.

Aceite esencial de eucalipto

El eucalipto siempre nos evoca limpieza, naturaleza y aire puro. Las sensaciones al pasear por bosques de eucaliptos son tan refrescantes que siempre tienes el deseo de llevártelas a casa, aunque sea recogiendo sus frutos y repartiéndolos por todo tu hogar.

Esas sensaciones son las que consigue el aceite esencial de eucalipto en todo tu cuerpo. Pedimol cuenta con una buena proporción de esta delicia de la naturaleza, perfecta para aliviar dolores, inflamaciones y problemas de artritis, entre otros problemas.

Aceite esencial de agujas de abeto

Entre los aceites esenciales, el de aguja de abetos es uno de los que nos proporciona un mayor bienestar emocional. Está muy indicado en casos de fatiga y agotamiento mental, vamos, lo que comúnmente llamamos estrés. Su aroma es capaz de apartar cualquier sentimiento de melancolía y tristeza.

Aceite esencial de lavanda

No es extraño que el aceite esencial de bergamota sea uno de los más utilizado en el mundo de la cosmética natural. Su presencia en el Pedimol se hace indispensable por sus extraordinarios beneficios sobre los espasmos musculares, las contracturas y los calambres.

Es un aceite muy suave para la piel, sirviendo para corregir diferentes desequilibrios de la misma (eccemas, acné, llagas...) y cuenta con un delicioso aroma perfecto para la relajación y el descanso nocturno.

Cómo usar el Pedimol

Una vez vistas algunas de las maravillosas propiedades de los componentes del Pedimol es momento de ver cuál es la mejor forma de utilizarlo. Como ya te hemos indicado, cualquier momento es bueno para darte un buen masaje con este gel terapéutico, aunque hace falta seguir unas mínimas indicaciones.

Procura humedecer tu piel antes de aplicarlo. Si vas a utilizarlo en los pies, aplícalo vigorosamente, a ser posible después de haberte dado un baño.

Si quieres dar un toque aromático a tu hogar, puedes echar un poco en un recipiente con agua caliente, lo que, sin duda, mejorará la respiración de toda tu familia. Se puede decir que Pedimol huele a salud.

Este bálsamo natural solo tiene 3 contraindicaciones: no se puede ingerir (ningún aceite esencial está diseñado para eso), no se debe poner en contacto con heridas, mucosas y ojos, y debes mantenerlo alejado de niños que no hayan cumplido los 3 años (que siempre se lo llevan todo a la boca).

Puedes adquirir Pedimol en nuestra Tienda Online, en un práctico envase de 110 ml., al mejor precio del mercado. No dudes que este bálsamo de planta medicinal puede llegar a cambiar tu vida.

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